De cuando estudié el posgrado...



Cuando terminé la licenciatura no había mucho para dónde caminar.
No tenía un empleo y tampoco tenía idea de lo que sería de mi vida “laboral”. Recuerdo perfectamente las palabras de mi mejor amiga el día de mi graduación… “bienvenida al mundo de los desempleados”. Fue ahí cuando me cayó el 20. ¿Para dónde iba?

En esos momentos empecé con mi titulación. Desafortunadamente un examen extraordinario en la carrera impidió que me titulara automáticamente pese a que tenía el promedio necesario, y tuve que hacer lo que cualquier simple mortal. En esos meses, mientras estaba haciendo los preparativos para mi examen profesional, un maestro se acercó a mí para ofrecerme la oportunidad de colaborar con él en un proyecto de la universidad y del gobierno estatal. Yo acepté gustosísima de primer plano, sin embargo la ilusión duró poco. El profesor me dijo que para poder estar en ese proyecto debía ser alumna de la institución, pero yo ya me había graduado de la licenciatura. La única forma era perteneciendo al plantel, y no había más remedio que seguir estudiando ahí. Fue entonces cuando me ofrecieron una beca para entrar al posgrado.

Me dio mucho, mucho miedo!! Si con la licenciatura había batallado me imaginaba que el posgrado iba a estar peor!! Sin embargo no tenía cosa mejor que hacer. No tenía un empleo seguro, es mas, ni siquiera una perspectiva de lo que sería de mí. La beca era lo suficientemente buena como para sobrevivir, además me permitiría trabajar en ese proyecto tan ambicioso, al lado del mayor investigador forestal que tenía mi Alma Mater… no debía pensarlo mucho, era una buena oportunidad.

Fue así que empecé en el año 2006 la maestría. Al principio me sacó muchísimo de onda el nivel al que había que trabajar ahí. Para empezar la calificación mínima aprobatoria ya no era el 60, ahora era el 85, como era becada era estudiante de tiempo completo, los compañeros ya eran personas mayores en su mayoría que tenían toda la experiencia del mundo.

Recuerdo el día en que nos presentamos. Había personas de todas partes de la republica, Yucatán, Tabasco, Estado de México, Sonora, Sinaloa, Jalisco, y Chihuahua (claro). El objetivo de la dinámica era conocernos y dar a conocer nuestra experiencia profesional. Yo soy fulanito y trabajo en tal lugar y he trabajado en 1595 lugares. Yo soy menganito, trabajo acá y trabajé en otros 1595 lugares, así todos hasta llegar a mí: Me llamo Mayra y nunca en mi sagrada vida he trabajado.

Estaba conciente de que a mí me costaría más que a nadie, pero ya estaba ahí y no me podía echar para atrás.

Así pasaron 2 largos, larguísimos años!! Tercer semestre fue el peor!! Ahí si estuve apunto de tirar la toalla. Pero no podía, iba echarlo a perder todo, todo el trabajo ganado se iría a la basura, pues no!! Decidí continuar.
Así terminé con excelente calificaciones el posgrado (no es por presumirles, verda’ de Dios, jaja) pero quedaba lo más “pior”… el examen de grado. Ese sí que fue el peor y más extenuante y largo día de mi vida!!

No podía creer todavía que me hubiera metido en aquel embrollo!! Podía yo estar haciendo lo que la mayoría de mis amigas, trabajando en cualquier otra cosa, pero no, yo decidí meterme en camisa de once varas, estudiando inmediatamente después de terminar la licenciatura, adentrándome en un proyecto de lo más complicado y extenuante, con los asesores más ca… nijos de toda la Facultad… pero ya estaba ahí, en el gran día de mi examen de grado.

Hicieron muchas preguntas, contestaba muchas veces creyendo que yo sabía más que tres Doctores, pero tenía que defenderles mi propia teoría.

Al final, luego de la presentación y de las preguntas y respuestas me dijeron que esperara un momento afuera, que debatirían mi calificación.

Fueron los 20 minutos más largos de la existencia, jajaja. No podía creer que les costara tanto pasarme o no, a caso no se ponían de acuerdo en aprobarme a mí y mi proyecto? Por fin pude pasar, me leyeron el veredicto que fue “Aprobada por unanimidad de votos” Puffffff…. Descansé, di el mayor y más profundo respiro, no podía creer que ya estuviera del otro lado, desempleada de nuevo, pero había podido concluir el posgrado. No tuve mención honorífica (al cabo que ni quería) pero aprobé.

Es algo que me costó mucho trabajo, pero que al final y después de tanto trabajo valió la pena!!

Si me preguntan si volvería a meterme en un asunto de esos yo contestaría que sí!! Aprender es una de las mejores cosas de la vida.

Adicta a "Feisbu"


Hablamos con los parientes a Durango, para preguntar cómo estaban todos y saber cómo salió la prima de la operación. Nos comunicamos con Pilar, mi tía abuela…

Pos operaron a la criatura, mi nietecita la menor, le detectaron tuberculosis en los ganglios después de muchos estudios, análisis, médicos, diferentes hospitales!! Dijeron que nada tuvo que ver el gato endemoniado ese que cargaba de arriba abajo, pero que al final le quitaron. Y es que lo tenía desde los 12 años, y la niña ya tiene 17.

Todos tábamos rete preocupados, yo me eché todo el novenario completito como unas quinientas veces, pobre mi San Juditas que no lo dejé descansar todo el día y toda la noche.

Al final del día la niña salió del quirófano. Dijo el Doctor que todo había sido un éxito. Nos dejaron entrar a su mamá y a mí a la sala de recuperación. Lo pobrecita parecía pajarito recién caído del nido, apenas abría los ojitos, y es que la anastacia, no, digo, anestesia, no había pasado todavía completamente. En eso, entre abre los ojos y dijo… que alguien me traiga la lap, necesito revisar mi “feisbu”… Habráse visto antes!!
Como ha cambiado la humanida’.

No, pos pues sí!!

La violencia sigue


Pues sigue habiendo muertito pos estos rumbos!!!


Todo indicaba que la cosa se iba calmando pero no, siguen y siguen y siguen matando gente.

No todo es como lo pintan en los medios de comunicación, al menos no es ésta parte del Estado Grande, y la violencia no ha llegado a tal grado en que la gente no pueda salir de sus casas, o que todos los días se encuentre uno a gente muerta tirada a media calle… pero de que hay mucha violencia y crímenes sin resolver, pues los hay.

La verdad es que, en efecto, los tiempos han cambiado muchísimo!! No tengo mucha experiencia por mi edad, pero antes la noticia que abarcaba la primera plana de los periódicos era un accidente vial, algún atropellado, algún incendio, cosas que eran muy esporádicas y llamaban fuertemente la atención de la comunidad.

Ahora nada que ver!! Ahora son muertos y matones.

Ojala las cosas sean distintas y que los días de tranquilidad lleguen a Chihuahua.

Perforaciones y tatuajes

Siempre he sido temerosa de las perforaciones y los tatuajes. Creo que es una manera muy salvaje de expresión, pero la admiro y la respeto.




Doug Landis, una lección de vida

Hace alguno post atrás, hablé de los sentidos y de qué manera me sería tan difícil no tener mis manos.

Pues hay personas que, pese a no tenerlas, ya sea porque las perdieron en algún accidente o nacieron sin ellas, se las arreglan para salir adelante y continuar con su vida.

Claro ejemplo de ello es Doug Landis, a quién un accidente de lucha en la escuela lo dejó cuadrapléjico y lo único que puede mover es del cuello para arriba, así que aprovecha ese movimiento para hacer verdaderas obras de arte que, dicho sea de paso, se enfocan en especies en peligro de extinción.
Les dejo una pequeña muestra de su trabajo.







Quiero agradecer a mi amigo Agustín Lara por haberme hecho ésta recomendación, Gracias, Agustín, y saludos hasta Canadá!!

Cuando me muera...




Quiero que mi tumba sea rosa, con detallitos de wamba y mariposas y que me entierren con muchos chocolates, pa’l camino, plisss!!!



Si, gracias!!! Es todo.